Artisticamente

26 Mayo 2009

Una Historia de dos.

Me senté en su sillón favorito. Un café, por favor, y acercarme el cenicero.  Algo sonaba distinto, mi voz cambiaba, ya no era tan dulce hacia él, mis ojos ya no miraban sus labios, mis manos ya no deseaban tocarle.  ¿Ya se habría terminado el juego? ¿Habíamos perdido los dos? En el salón faltaba algo una pizquita de amor, tal vez. Le reté, me retó y parecía que el juego empezaba de nuevo. Pero, ¡No! Nos faltaban las fichas o el tablero. Algo no iba del todo bien.

Me acarició despacio, con sus dedos de esparto, me besó tranquilamente, como si el tiempo nos sobrase. ¡Eso es, Nos sobra el tiempo! Poco a poco la ropa rozaba el suelo, otra vez su cama, otra vez su cuarto, otra vez sus labios… Pero era distinto, no le sentía mio, se había disipado algo. Aún sigo sin saber el qué. No voy a dejar que nuestra historia termine sin más. No voy a dejar que el tiempo nos arruine el bello final.

Gritaré tu nombre tantas veces pueda y aunque ya no te quiera, lloraré por lo que me hiciste ser. Una niña insegura de su amor propio, una niña que temía el abandono de su frágil corazón, una niña que creía que el amor consistía en llorarlo y anhelarlo, en lugar de sonreirlo y abrazarlo. Porque no me enseñaste nada bueno, porque eres el primero que debe aprender, porque tu orgullo te ciega en cada pestañeo que das, porque tu mente de tanto pensar se congeló en algún lugar, porque tu ya no eres mi mitad, porque las horas van pasando y pensarte pasa a ser rutina, una rutina que espero cambiar. Porque no me haces mucho mal, pero con un poco basta, porque si el amor se esfumó con la mañana, ya no me quedan mas lágrimas por derrochar. Y sé, que tal vez, todavía haya algo tuyo dentro de mi, ya que llevas acompañándome por este camino bastante tiempo, y el problema sea que nos cueste reconocerlo. Tal vez sea que ahora si encontré mi media naranja, la que me complementa. Tú solo eras mi misma mitad. No nos compenetrábamos en su totalidad, necesitábamos esa persona especial. Y ojalá la hayamos encontrado.


Te Quiere, Judith

Te quiere, Judith.

6 Mayo 2009

No te pongas tristes, porque el mundo no te siga. No te pongas triste, por no haberme encontrado aún. No te pongas triste, si ves que no estoy a tu lado al despertar. No te pongas triste, al recordar lo feliz que te hice. No te pongas triste, si ves que me perdiste. No, no te pongas triste.

Ves, hay un mundo al revés, donde estamos tú y yo. Solo los dos, donde nos escondemos entre derechos. Llegará un momento donde grites mi nombre y me toque a mi contar, contar lo que te eché de menos, contar lo que siento y ponerme a llorar. Pero espera, aún no me has encontrado y tengo un fiel aliado que hará que no me encuentres jamás.

 

Soy tú luz, estás tan cerca que te ciegas.

31 Marzo 2009

Vida

que se marchita a cada paso que das. Vas pisando las flores sin mirar atrás, con la cabeza alta, mirando de frente al sol… te estas perdiendo lo hermoso de las sombras, las maravillosas flores que matas a cada paso. Cierra los ojos y agacha la cabeza, no mires más el sol porque quema. No pares de andar, pero deja de asesinar, sus dulces pétalos ya no están. Tú, dulce seductor, que vas mirando al cielo sin detenerte a mirar al suelo, que te crees grande por rozar el firmamento. Quitas la vida a dulces margaritas, las desvirgas a cada paso que das, pero míralas, tan dulces, tan puras, tan frescas, tan vivas… ¡Míralas! Pobre alma sin consuelo que te crees su dueño, ella se va sumergiendo en un profundo sueño. ¿De quién serás ahora el dueño?

Ahora ya no eres más que un triste viejo, envuelto en lamentos, que no sabe a donde va, que ansias volver a mirar las flores, con tus manos curtidas por el dolor acaricias los pétalos que aún guardas en el corazón. Pero no volveran a florecer en tu camino, y ahora te sientes solo y perdido.

Y pensar que un día te quiso…

4 Marzo 2009

Tristes manos…

Una nota, un piano, nadie toca, nadie que oiga… nadie que pueda escuchar las notas que van a sonar… nadie, ni una sola persona, para escuchar lo que dirá este viejo piano, al que dejaron de tocar. Él, fiel a sus sueños sigue esperando aquellas manos que le devuelvan a la vida que tenía, vida que dejó de latir… vida… que ahora tan solo es una triste melodía.

Yo, como aquel triste piano, sigo esperando tus manos…  pero el tiempo no me ha esperado. Y tal vez, tus manos, no vuelvan a rozar mi piel. Pero espero, quiero esperarte un poco más… da igual que el tiempo se acabe y tú no estás, da igual que solamente me quede esperar.

Quiero volver a sentir…

no quiero ser un triste maniquí.

20 Febrero 2009

Y renacen de las cenizas, tus besos antes marchitos. Y gritarle al viento, que aún te quiero. Y fumarte en las madrugadas, toser amor por las mañanas. Yo seguiré volando sin alas y tan sola que estaré acompañada, de esta puta soledad amargada. Y besarte en mis sueños y despertarme con los pezones erectos. Revolver los recuerdos con vino y medicamentos. Acariciarte cuando estas ausente, insultarte cuando te tengo enfrente. Necesito una dosis de ti para poder vivir. En invierno, invitarte, a bañarte en mis mares. En verano, arroparte, con mis brazos elegantes. Lo peor de todo haberte conocido, tal vez estaba escrito. Y mi corazón ya está cojeando, le falta su fiel amo. Tócame despacio, al ritmo, bésame con tus labios. Mi pobre pasado, ya se está olvidando.

Palabras inconexas

para mentes poco despiertas.

Vuelve, di que me quieres.

9 Febrero 2009

Querido diario:

Hoy me despido de ti, ya no me hacen falta tus tristes páginas blancas. Hoy mi bolígrafo se ha secado y no quiere escribirte más. Tal vez me haya cansado, de contarte mis tristezas, mis glorias y mis penas.  Hoy me despediré, puede que para siempre. Antes te miraba, me miraba en ti y sonreía al recordar aquellos años pasados. Lloraba al revivir lo enterrado, sonreía al recordar lo olvidado. Me paralizaba al abrir tus páginas. Quería seguir con esta estúpida farsa, pensando que algún día pudiera escribir de nuevo esos lindos párrafos donde la facilidad inundaba las tristes hojas blancas. Pero, el tiempo pasaba, y las palabras no eran tan hermosas, no había felicidad en prosa, no había lindos garabatos marginales.

Gracias por las palabras que has guardado, gracias por permitirme leer el pasado, gracias.

Hoy le dije adiós a las palabras, hoy pienso vivir el día a día, hoy pienso olvidar… hoy te pienso olvidar.

3 Febrero 2009

¿Qué estas haciendo conmigo?

Un día me preguntaste; ¿qué es para ti la música? Yo, tímidamente respondí, el sonido que hacen tus besos al rozar mis mejillas, el ruido que puedo escuchar cuando todo el mundo está en silencio.

Sonreíste y no formulaste pregunta alguna. Pasaron las horas y volviste a preguntar, preguntaste sobre mi futuro, sobre cómo lo quería. Tuve que resistirme a no decir un “mi futuro es estar contigo” y simplemente dije lo veo muy bonito.

Volviste a mirarme, con tus ojos tristes, esos ojos que tanto ansío volver a ver. Me miraste y volviste a preguntar. Mis manos temblaban ligeramente y mi cuerpo se inclinaba despacio hacia el tuyo. La pregunta me hizo paralizarme, pensar y alejarme. La respuesta fue el silencio, aunque te hubiera dicho. Sí, te quiero.

No volviste a preguntar, no me volviste a mirar. Cambiaste de tema, hablaste de la burguesía, de la economía, de música, de amigos, amigas. Pero aún querías saber la respuesta, me has dado una pequeña tregua. Pero responderte me será imposible, porque una parte de mi te odia. No puedo mentir a esa parte, aunque ese ser que hay dentro de mi no puede retener más la respuesta.

Pregúntame más

quiero decirte…

que contigo puedo volar.

2 Febrero 2009

Hoy…

Hoy no hay palabras, ni frases, ni estigmas que te hacen sangrar la retina. Hoy no hay ni risas, ni prisas, ni envidias. Hoy el vacío esta lleno de nada. Hoy no hay café, ni tabaco, ni noche, ni velada, ni vals, ni orgías desesperadas, ni lascivas miradas, hoy no hay lujuria enredada, hoy no hay más cortesía. Hoy no te sientas en mi silla, ni me miras a escondidas, hoy no hay más melancolía, ni paseos por las marismas. Hoy solo hay silencio lleno de algarabía.

Hoy no te olvido, ni te recuerdo, ni te odio, ni te quiero. Hoy no estás tu, ni tu ego, ni tus lloros, nu tus logros. Hoy no estoy yo, ni mi odio. Hoy no eres ni mi siervo, ni mi dueño. Hoy nos emborrachamos con hielos, nos fumamos con vientos. Hoy nos follamos sin recelos. Hoy es el día que esperaban tus dedos.

Hoy nos vamos a beber la razón.

Los dos, juntos, solo los dos.

25 Enero 2009

Ternura…

Borrarte es lo que más ansío. Pero, ¿por qué? ¿Por el simple hecho de haberme hecho aprender? No, borrarte no puedo, borraría gran parte de mi vida. Borraría lo que soy en esta vida, borrándote no conseguiría nada más que joderme mi propia vida. ¿Y para volver a verte un día y volver a enamorarme de tu sonrisa? Otra vez estaríamos en las mismas.

Cierro los ojos y te veo, te veo tan cerca que noto tu leve respiración, noto como tu calor me agrada el frio de la noche, noto como tus manos me intentan tocar, pero, el miedo a despertarme te impide avanzar. No, no quiero que sientas miedo, quiero que me despiertes y vuelva a ver tu rostro frente al mio, rozar tus labios y volver a reírme con inocencia. Volver a despertar con tus manos sobre mi cintura, volver a oler ese café recién hecho que está esperando en la cocina, volver a despertarme con tus susurros de buenos días, volver a sentir la felicidad de un nuevo día. Sí, quiero despertarme, ir hacia la cocina, sentarme enfrente tuya y saborear el café que nos esperaba, agarrar la taza caliente con mis manos heladas, mirarte y no decir nada. Ya sabes lo que estoy pensando, ¿para que expresarlo con palabras? Ver como vamos terminando el café, ayudarte a recoger e insinuar que en la cama se estaba muy bien. Correr y aún con la cama desecha volvernos a meter. Juguetear y así olvidarme del fumar. Juegos inocentes, cosquillas por aquí, cosquillas por allá. Ternura de mes de mayo.

Y ahora, que aún seguimos en enero, ahora que las mañanas son frías y el café no espera a nadie, que la cocina sigue vacía, que en la cama nadie me hace compañía… Ahora es cuando quiero borrarte de mi vida, ahora que ya no estas en la mía, ahora que susurras a la melancolía, ahora que no juegas con nadie a las cosquillas… ¿Ahora qué? Ahora tan solo esperamos, esperamos impacientes por oler de nuevo el café, por despertarnos con la luz de mayo, esperamos, simplemente nos esperamos.

Simplemente esperamos
a nuestra mitad.
Simplemente, yo, te espero a ti.

20 Enero 2009

Arrodíllate cada de ve que me pienses… vuelve y di que me quieres. Sabes que el tiempo no nos espero, que el orgullo nos cegó, ¿ahora qué? Ahora nada, no queda nada. Volvamos a vernos y hagamos que no ha pasado todo este tiempo, seamos los mismo imbéciles, aquellos que soñaban con un futuro eterno. Volvamos a fingir que no nos hemos olvidado, vuelve a besarme por primera vez, vuelve a sonreírme como hacia antes. ¿Ahora qué nos queda? Un par de recuerdos, un cd y mil te quieros. Que olvidarte aún no quiero. Tú, me olvidaste ya hace tiempo. ¿Y qué? Sigues acordándote cuando me miras a los ojos, cuando rozas mi mano en un despiste, cuando lees los mensajes que recibiste. Vamos a jugar a que somos los dueños del tiempo. Mueve las manillas del reloj, mira como retrocede el tiempo. Ya estamos de nuevo. ¿Y ahora? Ahora simplemente ámame de nuevo.

Volvamos a volar.

Entradas siguientes »