Artisticamente

29 Junio 2010

El sol y la luna

Vergüenza sintió el Sol al mirar a la Luna caminar sola por la penumbra. Quiso besarla por instantes y abrazarla hasta fundirse en un solo astro, pero no pudo.

Su calor la mataría y se alejó, se alejó tanto que la Luna empezó a morir, a morir de soledad y su alma se congeló al faltarle su cálido Sol.

Y fue buscando otras estrellas para no morir de amor y ninguna se quedaba después del amanecer a su lado, todas, tan distantes y frías fueron haciéndole compañía en las noches de su vida. Pero ahí estaba el Sol, iluminándola, dándole calor desde la distancia.

Y bajo la Luna y bajo el Sol seguimos estando los dos. Cómo aquellos atardeceres donde la Luna visita al Sol y por milésimas de segundo ves como se acarician y las estrellas celosas de ese amor prohibido empiezan a cubrir el cielo y rodear a la Luna de un gélido calor de invierno.

No quiero morirme abrasada por tus llamas de pasión, rencor o amor. No quiero congelarme por la distancia absurda que marcas. Quiero que gracias a ti brille como nunca.

Quiero que seas mi sol y quiero ser tu luna.

Eres la luz que ilumina mis noches.

16 Junio 2010

Pecado

Empiezan los sudores fríos. Empiezan las arcadas y las ganas de perder el sentido. Empiezan los remordimientos. No volveré meterme más amor en el cuerpo. Estoy enganchada a tus besos. Al placer matutino, al orgasmo perdido, al lúgubre sentido del camino que va abriéndose al paso de lo prohibido.

Necesito una dosis más de tu cuerpo. Necesito sentirte dentro. Ver como me falta el aliento, desmayarme y recobrar el sentido de lo no vivido. Necesito encerrarme, no ver la luz del sol, necesito borrarte, desintoxicarme. Ver como se van perdiendo las toxinas de tu cuerpo, ver como no te anhelo.

Calor. Ardo, me estoy consumiendo en deseo. Agua. Sed, me muero por beber de tu miel. Temblores, mi cuerpo se envuelve en un terremoto de sensaciones. Lujuria, pecado, castigo. ¡Tú!

Vuelve el desvarío de no sentirte mio, lo prohibido, el egoísmo de un ser cautivo. Profundo estallido de placer que me envuelve. Gemidos, risas, sonrisas, miradas, caricias. ¡Tú!

Sentimientos ilícitos que me trastocan mis sentidos. Adicción, conocimiento, deseo. Enredarme en tu pelo y caer al vacío envuelta en mil gritos y gemidos. Gritar tu nombre o el suyo. Susurrarte el mio o el de ella y volver a caer en el abismo.

Desnuda mis sentidos…

17 Mayo 2010

Mis alas quebradas…

Llegas cuando estoy a punto de olvidarte, me besas, me abrazas y todo está igual que antes. Hay un mar de palabras congeladas que se quedaron estancadas en nuestras gargantas y que por más que las llamas, nada… No nos dicen nada, no hay un por qué de nuestro abandono mutuo, no hay razón ni luto al fracaso de nuestro amargo pasado.

Hagamos un pastel de arándanos y un poquito de té inglés. Quiero que vayamos al campo y perdernos un rato, que descansemos a la sombra, que no me mires con deseo, ni recelo, que comprendas facilmente que no te quiero, que no te espero…

No, no pienso en volver a estar contigo tomando un café a las dos de la mañana, vestida con tus sábanas, pensando en las musarañas… y quedarnos así hasta las tantas. Hablando de almas, de camas, de… ¿amar? Sí, no quiero volver ha sentir esa lejanía tan cerca de ti, no tengo más segundos para ti, ni para nosotros, ni para tu cama, ni tu terraza, ni tu mesa, ni tu sillón, ni tu cocina, ni tu jaula… No quiero ver como no cambias, te quedas como antes y piensas en Platón, Aristóteles, Kurt Cobain y Ringo Star, me aburres sin quererlo, pero me aburres.

Has dejado de ser mi ombligo, mi copa de vino, mis suspiros, mis dedos y mi sentido, yo he dejado de ser tu luna, tu musa, tu droga, tu sueño, tus manos y tus miedos…

Ahora solo quiero volar entre las sábanas de esparto de corazones amargos, solo quiero reirme al mirarme al espejo y no tener más complejos al tenerte tan lejos. Me puse las alas de gala y ahora voy a volar entre camas…

13 Mayo 2010

Sin sentidos…

Van pasando los días y las mañanas siguen siendo las mismas, distintas sábanas, distintas camas, pero al fin y al cabo las mañanas son las mismas. Todo empieza ha cambiar de color según se despierta el sol, salir de hurtadillas de la habitación, un beso en la mejilla junto a un adiós. Y cada día que pasa es más parecido ayer y gritaré pediendo un cambio que me ate algún lado de tu cama y que me espere tu café a la hora del desayuno y… todo es tan difícil de planear y de organizar y que la vida es como no debe ser y que escribir es un laberinto que no encuentras el final y no sabes por donde tirar para no perderte entre sustantivos, verbos y artículos. Y no tienes que decirlo… pero al menos dibújamelo despacito cerca del oído y lo doy por dicho… y sabes que no soy fácil de entender, ni de querer… Y quiero revolverme en tus deseos y ordenar tus sueños y por qué no, formar parte de ellos.

No sé como explicar lo que no puedo sentir por ti, ni sé como pasaremos las próximas noches de nuestras vidas, no sé como voy a mirarte cuando ya no te aten las musas, no sé si ahora hablo de ti o de él o del que algún día se fue, no sé si voy por mi carril o por el contrario, no sé cuantos puntos más me van a quitar por exceso de confianza, no sé cuanto más va a durar esta farsa… no sé si soy yo o es mi álter ego quien escribe esto, no sé si soy yo o es la otra en quien piensas, no sé si te quiero volver a ver, no sé si dependo de tí o si eres tú el que depende de mi, no sé… simplemente no sé.

Tú mordiste la manzana divina y me condenaste a vivir sin ti… tú que fuiste mi mejor momento y ahora no te atreves a venir… TÚ… tú y tu pasado… ese pasado que también es mi pasado, que me olvidaste cada mes de Octubre y me recordaste los otros once meses y que no te atreves a mirarme y a quererme, tú que cada año esperas mis visitas, mis peleas matutinas, mis risas sin sentidos, mis tetas y mis ojos bonitos. Tú que me escondiste los sentimientos en el fondo de una copa de whisky, tú que al regar las plantas y mirar por la ventana me piensas y recuerdas aquella lluvia que mojó nuestros corazones… Y no sé si te puedo echar de menos, porque separados es cuando más nos queremos, no sé si puedo volver a gritarte y acto seguido besarte, no sé si voy a volver a recorrer mil kilómetros para verte y sentirte tan lejos como antes…

Y mi locura está follándose los recuerdos!

18 Abril 2010

Volver…

Un puñado de derrotas y fracasos…
Tú, ser inanimado, que te mueves con descaro y vomitas tu propia vida… tú, valiente desdichado, que me has fallado, tú triste maniquí que no quiere sonreír… Tú, que con hablarme me confundes y con jurarme me hundes… Pobre de mi que no puede vivir sin ti, que te olvido cada vez que otro roza mi libido, yo, que soy una simple quimera de tu imaginación, que haces que pierda la razón, que se me olvidan los parámetros de mi vida, que no te quiero cuando te tengo y te ansío ver cuando te dejo.
Que las cuerdas de mi cordura son frágiles, se rompen cada vez que entre gemidos, sudor y alcohol me susurras un “mi amor”…
Quiero volver al momento donde todo se fue rompiendo y tragarme el orgullo y darte mil hostias y atarte, quitarte la venda de seda que que te ciega y no permitir que me pierdas. Volver a esa “apartada orilla donde la luna más pura brilla”, que me vuelvas a mirar y preguntarme que si quiero estar contigo hasta el final, y no titubear y sin pensarlo dos veces besar esos labios de marfil, que tanto me han hecho reir… Hemos perdido el momento más tierno de nuestra vida por pensar en el final cuando aún no habíamos escrito el principio…
Miedo de despertar, volver a ese preciso instante y no cambiar. No cambiar ni una pausa, ni un pestañeo y seguir sin decir “yo también te quiero”


Quédate un segundo aquí, hazme compañía…

17 Abril 2010

El regalo

Quiero regalarte un ratito de mi tiempo, un abrazo semiroto y una caja vacía de bombones… para que en ella guardes los recortes de nuestras palabras. Un regalo que sea único, tal vez pinte un unicornio de color azul para ti, puede que plante mil margaritas en la A-2 por ti o simplemente te regale un cenicero envuelto en papel de periódico con la típica frase de “espero que te guste”

Puede que ya te haya hecho el regalo más bonito, tal vez no lo hayas abierto aún…

Quiero hacerte recordar lo que vamos dejando atrás, puede que te regale una peonza con las veinticinco pesetas puestas en la cuerda, tal vez te regale una bolsa de canicas con la típica de acero, la negra y la blanca entera, un taco de cromos o un puñado de chapas.

Quiero que veas que el tiempo no se puede medir en años, sólo en momentos y recuerdos… Piensa que un día duermes y despiertas diez años después, no, no tendrías diez años más… el tiempo se ha detenido para ti, tal vez tu cuerpo será más triste, pero tú tendrás la misma edad con la que te fuiste a dormir.

No quiero regalarte un simple momento, un simple beso o simplemente un cuerpo, quiero regalarte algo grande, insólito, quiero regalarte…  algo atípico, simbólico… algo que se convierta en mito. Ser “aquella” que te demostró que se puede volar sin alas y caminar de alma en alma. Quiero hacerte un regalo, que no lo puedas romper y con pegamento arreglar…

Con tu sonrisa me basta…

16 Abril 2010

Hipotéticamente…

Tal vez nos haya presentado el viento, nos hayamos columpiado en el deseo, nos miremos y sin hablar nos amemos. Pero hipotéticamente creo que te quiero, aunque pasen los años y no te veo, te pienso y te deseo… Hipotéticamente me quieras, me ves y me deseas, aunque la roces a ella…
Hipotéticamente, tú y yo eramos felizmente desdichados en nuestra relación hipotética. Tal vez en otra vida mataras a mi madre y por eso me duela mirarte… tal vez en otra vida matara a tu padre y por eso no quieres ni mirarme… Hipotéticamente volvamos dentro de años y sentados en algún sillón de esparto con whisky en mano las carcajadas brotarán, al recordar, al recordarnos todo lo que perdimos durante tantos años…
Hubo un tiempo en el cual (hipotéticamente) las cosas iban a más… y como un portazo te sentó mi adiós y al despedirme desde el tren, decidiste no volver a querer… Ahora, hipotéticamente, ya no te duelen los portazos, porque estás seguro de que otra vez abriré la puerta y te amaré…

Sin hipótesis alguna, te digo muy segura, que se acabó… se acabó jugar con las ramas de los cerezos, de cortar el césped con los dedos, de pedirte un abrazo entre sueños, se acabaron las cafés y terraza, los albornoces y el agua…

No, en realidad no tengo valor, ya quiero llamarte y confesarte que te necesito…
Venga, te llamo, quedamos para un café y simplemente hablamos… ¿Podremos? No, te vuelves débil a mi lado y sucumbes al pecado.

Simplemente quiero que todo dejen de ser hipótesis

y hables claro sobre ti y sobre mi…

15 Abril 2010

Quiero aprender a ordenar las palabras. A contar lo mio y lo tuyo, ¿lo nuestro?

Era un día cualquiera, tal vez domingo o festivo. La soledad me envolvía como la brisa a la playa. Deseaba sentir, algo diferente, volver a vivir. Recuperar el tiempo que había perdido por el camino.
Allí estás, esperando. Lo siento, el autobús se ha retrasado. Un saludo discreto, formal, vacío, insulso… Un camino de preguntas rápidas y respuestas breves, los primeros roces… Ya hemos llegado, una película con abrazos. Un beso robado. Un deseo lascivo perdido entre gemidos. Alcohol, gato, cama, tabaco… tú.

Él
Un cúmulo de sinrazones que acabaron 5 días después con un te llamo. Y llamó, y juró no enamorarse, pero sonríe al verla, al saber de ella y el miedo le apodera… cuando llega y no la encuentra y quiere que solo esté ella, quiere alejarse pero no quiere perderla…

Ella
Caos y destrucción que acabaron 5 días después con un llámame. Y la llamó, y juró no enamorarse, pero sonríe al pensarle, al hablarle y el miedo se apodera de ella…. cuando despierta y no está a su lado y quiere que solo esté él, quiere alejarse pero no se atreve…

Nosotros
En blanco se quedaron los recuerdos, pero tiempo al tiempo.


Sigamos jugando al juego de querernos, es divertido y de momento no es dañino… tú llegas, yo te espero ansiosa de decirte un “¿qué tal cariño? Tú subes las escaleras, y sabes que un beso es lo que te espera…

Y tengo miedo de desenmascarar los sentimientos

13 Abril 2010

Quiero volver a sentir

Quiero recuperar mi tiempo, sentirme dueña de mi cuerpo, gritar al viento que por fin ya no te quiero. Esperar sentada a ver como te marchas y no sentir nada, porque nada es lo que me diste y nada es lo que mereces, porque te creces con cada te quiero que te digo… Porque ya no me lo explico, porque no entiendo como no lo he visto, porque ya no eres nada mio… No, no estoy contigo, el amor te abandonó como se abandonan los sueños. No, ya no quiero, no quiero sentirte, no quiero ver como te rindes, ni ver como me ahogo en tu barco hundido… Porque el tiempo ya se ha perdido, pero lo encontraré en el fondo del vino, en el fondo de algún corazón perdido, sé que el tiempo me espera al final del camino. Y no respiro y pienso en lo que quiero y lo veo. Ahí está mi tiempo. Lo quiero, pero sin más te quieros.

Y no quiero que vuelvas, ni pasar noches en vela, sin darme respuestas y sin hacer apuestas. No quiero que me recuerdes, ni que me beses, ni un “que me ofreces” y no quiero que me digas más memeces. No, no quiero nada, ni tus palabras, ni tu cama, ni tus sábanas…

Y cada palabra me hacer recordar como era, y como me has hecho ser, lo que he dejado de lado y no me he acordado, de lo poco que he visto y vivido, que el minutero ha seguido su camino.


Solo mirarme al espejo y sonreír.

26 Mayo 2009

Una Historia de dos.

Me senté en su sillón favorito. Un café, por favor, y acercarme el cenicero.  Algo sonaba distinto, mi voz cambiaba, ya no era tan dulce hacia él, mis ojos ya no miraban sus labios, mis manos ya no deseaban tocarle.  ¿Ya se habría terminado el juego? ¿Habíamos perdido los dos? En el salón faltaba algo una pizquita de amor, tal vez. Le reté, me retó y parecía que el juego empezaba de nuevo. Pero, ¡No! Nos faltaban las fichas o el tablero. Algo no iba del todo bien.

Me acarició despacio, con sus dedos de esparto, me besó tranquilamente, como si el tiempo nos sobrase. ¡Eso es, Nos sobra el tiempo! Poco a poco la ropa rozaba el suelo, otra vez su cama, otra vez su cuarto, otra vez sus labios… Pero era distinto, no le sentía mio, se había disipado algo. Aún sigo sin saber el qué. No voy a dejar que nuestra historia termine sin más. No voy a dejar que el tiempo nos arruine el bello final.

Gritaré tu nombre tantas veces pueda y aunque ya no te quiera, lloraré por lo que me hiciste ser. Una niña insegura de su amor propio, una niña que temía el abandono de su frágil corazón, una niña que creía que el amor consistía en llorarlo y anhelarlo, en lugar de sonreirlo y abrazarlo. Porque no me enseñaste nada bueno, porque eres el primero que debe aprender, porque tu orgullo te ciega en cada pestañeo que das, porque tu mente de tanto pensar se congeló en algún lugar, porque tu ya no eres mi mitad, porque las horas van pasando y pensarte pasa a ser rutina, una rutina que espero cambiar. Porque no me haces mucho mal, pero con un poco basta, porque si el amor se esfumó con la mañana, ya no me quedan mas lágrimas por derrochar. Y sé, que tal vez, todavía haya algo tuyo dentro de mi, ya que llevas acompañándome por este camino bastante tiempo, y el problema sea que nos cueste reconocerlo. Tal vez sea que ahora si encontré mi media naranja, la que me complementa. Tú solo eras mi misma mitad. No nos compenetrábamos en su totalidad, necesitábamos esa persona especial. Y ojalá la hayamos encontrado.


Te Quiere, Judith

Te quiere, Judith.

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